En la segunda mitad de los setentas, The Ramones, The Clash y The Sex Pistols desarrollaron un nuevo género musical e ideológico que explotó en la cara de la sociedad establecida. Años después, el punk se convertiría en un género clásico del mainstream, con una ideología basada cada vez menos en el sueño anárquico, el cual sería sustituido por una simple moda de peinados elevados, botas militares, pantalones ajustados y letras accesibles para el consumo popular. Sin embargo, el sector más radical siempre se mantuvo por debajo de las luces publicitarias, generando con el paso de los años un punk cada vez más violento e inaccesible, que daba rienda suelta a todos los sueños frustrados de odio al sistema capitalista, con musica cada vez más primitiva y letras grotescamente directas, siendo el rey de la escena punk-extremo-neoyorkina un hombre llamado G.G. Allin, lider de los infames “Murder Junkies”. (LEER MÁS)






2 comentarios
29 Junio 2009 en 10:41 am
Orale! El señor Jesus Christ Allin si estaba medio crazy ¿no? O se tomabas las cosas muy en serio o justo todo lo contrario.
29 Junio 2009 en 11:16 am
Si está tremendo, el concepto punk llevado a extremos nada saludables.