El mítico Park Chan-Wook, director de la aclamada trilogía de la venganza (Sympathy for Mr. Vengeance, Old Boy y Sympathy for Lady Vengeance), vuelve después de un retiro de tres años para presentar otra magnífica película.
Thirst se centra en el recientemente sobre-explotado tema vampírico, pero abordándolo con muchísima inteligencia y sensibilidad artística. La película sigue a un joven sacerdote que en su afán por ayudar a la humanidad, decide someterse a una serie de experimentos que pretenden curar un mortal virus. Justo antes de morir por la infección, una transfusión de sangre misteriosamente lo vuelve a la vida, eliminando por completo los síntomas de la enfermedad pero transformándolo en un vampiro. La noticia corre por las poblaciones cercanas y el hombre se convierte en una especie de santo venerado, sin embargo, poco a poco el sacerdote comienza a sentir un despertar sexual y una sed de sangre que ponen en entredicho sus dogmas morales (LEER MÁS)





